
Mochisán, Valencia
Pues hoy os presentamos algo realmente novedoso, interesante y exclusivo, el local "MOCHISAN" en la Calle Cuenca de Valencia, donde vais a poder probar y deleitaros con los "mochis", un pastelito tradicional japonés hecho a base de arroz glutinoso de grano corto (llamado mochigome).
Se caracteriza por tener una textura suave, elástica, chiclosa y ligeramente pegajosa que resulta muy única en el paladar.
Y la reforma reciente del local y reacondicionamiento lo hemos hecho nosotros. En RIDE estamos muy contentos de la calidez del sitio. Nos encanta el estilo acogedor, moderno y sin pretensiones que hemos conseguido.
Si queréis pasar un rato divertido disfrutando de los mochis, ya lo sabéis, en Mochisan vais a disfrutar, tanto de los mochis como de los magníficos batidos, tés y matchas que preparan. Y por supuesto de un buen café. Os esperamos en Mochisan.
Reforma de Mochisán
En Mochisán planteamos un proyecto integral: desde la obra básica y el revestimiento de suelos y paredes hasta la carpintería a medida y la decoración final. Elegimos un contraste de materiales que da carácter al espacio sin perder calidez: el ladrillo visto en tono terracota reviste tanto la barra como el zócalo de las paredes, combinado con pintura blanca en la parte superior, mientras que el suelo de gres imitando barro cocido recorre todo el local aportando continuidad.
La carpintería en madera clara -mesas, sillas, estanterías y el remate superior de la barra- suaviza esa base cerámica y aporta la calidez que buscábamos. Cuidamos especialmente la iluminación: raíles de foco orientable en el techo para el día a día, combinados con lámparas de suspensión en tono terracota que dan una luz más cálida e íntima sobre las mesas, y un gran ventanal de suelo a techo que inunda la sala de luz natural.
En la zona del fondo creamos un rincón elevado y diferenciado, con una pequeña tarima revestida del mismo suelo cerámico, estanterías abiertas y asientos bajos, pensado para alargar la sobremesa con más intimidad. Y hacia la calle, resolvimos la fachada con estores de bambú que filtran la luz y dan sombra a la terraza exterior, integrando el local con el edificio sin perder personalidad propia.








